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Por Miguel Angel Beteta
Garmendia
Ingeniero Químico
Director Técnico de
CCI-CCILAB
El automóvil: Referente de
desarrollo de los métodos de ensayos de envejecimiento ambiental
acelerado.
Es un hecho cierto y contrastado, que si a alguien habremos de agradecer
el importante desarrollo de las normativas de ensayos de envejecimiento
climático, es precisamente al sector de automoción, el cual no solo es
pionero en el desarrollo de normas privadas, sino que además es el que
mayoritariamente ha marcado una tendencia en la evolución de los métodos
clásicos de ensayos climáticos.
Habremos de reconocer que, de todos los sectores relacionados directa o
indirectamente con los medios de transporte tales como la industria
militar, naval, ferroviaria, aeronáutica, etc., o de aquellos otros en
los cuales los transportes son parte fundamental para el ejercicio de
sus actividades, el sector automovilístico es el que más esfuerzos ha
realizado y continua realizando para luchar contra el deterioro
ambiental.
Inversiones no solo en la adquisición de cámaras de ensayos de
laboratorio, sino también en personal científico para investigación y
control de calidad.
El grado de preocupación de los fabricantes de automóviles por la
resistencia a la intemperie es tal, que podemos decir que es el sector
que más ha aportado históricamente al desarrollo de los medios de
protección y al establecimiento de normativas propias, pudiendo
definirlo como referente de la lucha contra el deterioro ambiental. No
hay más que observar normas propias tales como las: NISSAN NES CCT, FORD,
GM, Renault, RR, PVW, SEAT, MERCEDES, y tantas y tantas otras.
Todo ello se justifica porque, de todos los medios de transporte
existentes, el automóvil acapara la máxima atención, no solo por el
volumen de negocio que mueve, sino porque en él la calidad, la seguridad
y el marketing, son aspectos íntimamente unidos.
Hay que tener en cuenta que el uso masivo de los automóviles en todos
los entornos ambientales más adversos y cambiantes, hace que esté
sometido a múltiples riesgos de ambientales, (sobre todo cuando existen
erosiones previas, ralladuras en las carrocerías, desgastes por
fricción, fatiga térmica, etc.,), pudiendo destacar como las
circunstancias climáticas más significativas, las siguientes:
- Exposición al ambiente marino en todas sus variantes bonancibles o
tormentosas.
- La circulación en áreas de montaña sobre hielo con alto contenido en
sal.
- La exposición a las atmósferas ácidas urbanas e industriales.
- Los efectos corrosivos de las máquinas de lavado (aguas ácidas,
detergentes en caliente, abrasión, etc.).
- Ambientes desérticos, árticos, climas tropicales (frío, calor y
humedad).
- Ambientes con altas concentraciones de ozono.
- Exposición a las radiaciones ultravioleta emitidas por el Sol.
Para investigar la
resistencia a la intemperie de los componentes de automoción utilizamos
las cámaras de ensayos acelerados de laboratorio como la que presentamos
a titulo de ejemplo en la imagen siguiente, correspondiente a una cámara
de simulación solar mediante lámparas de xenón de pequeño formato.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos climáticos, de ozono, de corrosión acelerada y de simulación
solar, para investigación y control de calidad. A este respecto es de
destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las
entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más
prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional
de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, Seat-Volkswagen,
Renault, GM, Ford, RR, NISSAN, etc., y todo su sector auxiliar.
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