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¿Quién no ha experimentado en alguna
ocasión una corriente eléctrica al cerrar la puerta del vehículo, al
tocar un objeto metálico, al tocar a otra persona, o al quitarse
determinadas prendas de vestir?
La causa no es otra que la descarga súbita de la electricidad estática
acumulada por la materia.
Si tenemos en cuenta que:
- El ser humano por sí mismo ya es un acumulador de energía eléctrica.
- Algunos objetos al friccionar entre sí o con otros, también se cargan
de electricidad.
- Los vehículos automóviles al circular, también acumulan determinadas
cantidades de electricidad estática, como consecuencia de la fricción
contra el aire.
- Etc., etc.
Es por lo que no debe sorprender que esta energía eléctrica acumulada,
al hacer contacto con un material conductor, o de carga opuesta, se
descargue instantáneamente creando una diferencia de potencial que es la
que provoca, o bien una chispa, o una descarga eléctrica cuya resultante
es la consabida sensación de "corriente", como coloquialmente se suele
decir.
En lo que a las prendas de vestir se refiere, el hecho de que unas
produzcan este fenómeno y otras no, es debido no solo a la composición
de las fibras (fundamentalmente artificiales), sino también a la
geometría de los tejidos con los que están confeccionadas.
Este tipo de ropa, al estar sometida a fricciones constantes durante su
utilización normal y en determinadas circunstancias, acaba acumulando
gran cantidad de electricidad estática, la cual también la capta el ser
humano.
Muchas personas suelen experimentar que, aún utilizando los mismos tipos
de prendas, no siempre suelen sufrir la desagradable corriente eléctrica
mencionada. El motivo por el cual en unas ocasiones se produce, y en
otras no, es debido a la humedad relativa del aire.
Cuando el ambiente está muy seco, los fenómenos de electricidad estática
se producen con gran facilidad, mientras que con alta humedad, son menos
probables. Es por ello que, para evitar los peligros derivados de la
electricidad estática en los entornos industriales, se suele pulverizar
agua en las zonas de riesgo.
Este es el motivo por el cual los tejidos textiles están siendo objeto
de proyectos innovadores de investigación.
A este respecto, podemos afirmar que, para la investigación de los
materiales susceptibles de acumular electricidad estática, se hacen
imprescindibles las cámaras climáticas de ensayos.
Estas cámaras de ensayos climáticos también son muy importantes para
investigar la fiabilidad de los sistemas electrónicos, los equipos de
comunicaciones, el armamento militar, etc., etc., debido a que, cuando
determinados elementos están sometidos a ambientes secos tales como los
existentes en el desierto u otras circunstancias climatológicas
adversas, la electricidad estática puede afectar a su correcto
funcionamiento, provocando consecuencias imprevisibles.
CCI ha instalado múltiples cámaras de ensayos en diversos centros de
investigación multidisciplinar, entre los que cabe destacar el
laboratorio de la Escuela Universitaria de Tejidos Textiles de Canet de
Mar (Barcelona). Este centro de enseñanza universitaria, próximamente se
va a transformar en Centro tecnológico de Investigación Textil.
Según hemos podido saber, entre los proyectos que tiene previsto iniciar
este nuevo centro tecnológico, se encuentra la investigación de la
susceptibilidad de los tejidos textiles para acumular electricidad
estática. El estudio se llevará a cabo con la cámara climática de
ensayos CCI allí existente.
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