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Cuando los materiales presentan una
afectación por hongos, estamos evidenciando la existencia de un ataque
de origen biológico, el cual a su vez esta facilitado por unas
condiciones climáticas favorables para su desarrollo.
En el caso de la madera, sus derivados y otros materiales de origen
vegetal, los agentes que provocan su degradación son múltiples. Sin
embargo, el factor que limita el desarrollo de hongos e insectos es,
frecuentemente, la climatología.
Efectivamente existe una conexión muy importante entre las condiciones
ambientales imperantes en el lugar de observación y el riesgo de ataque
de los agentes biológicos mencionados.
A este respecto, el Comité Europeo de Normalización (CEN), ha
desarrollado la Norma Europea EN 335, en la cual define 5 clases de
riesgos en función de la humedad a la que está sometida la madera en sus
posibles condiciones de servicio; contacto con aguas estancadas, suelos
húmedos, agua de mar, ríos, lagos, etc., así como sus diversas formas de
exposición a la intemperie. Con ello se pretende clasificar la relación
entre el riesgo existente y el consecuente grado protección a aplicar.
Clase de riesgo 1
El elemento está bajo cubierta,
completamente protegido de la intemperie y no expuesto a la humedad. La
madera y sus productos derivados alcanzan contenidos de humedad de
equilibrio inferiores al 18%.
Clase de riesgo 2
El elemento se encuentra bajo cubierta y
completamente protegido de la intemperie, pero se puede dar,
ocasionalmente, una humedad ambiental elevada que puede conducir a una
humidificación ocasional pero no persistente. La madera y sus productos
derivados alcanzan contenidos de humedad de equilibrio inferiores al
18-20%.
Clase de riesgo 3
El elemento se halla al descubierto pero
no en contacto con el suelo. El componente puede estar permanentemente
expuesto a la intemperie y sometido a una humidificación frecuente. La
madera y sus productos derivados alcanzan contenidos de humedad de
equilibrio superiores al 20%, con alternancias relativamente rápidas en
sus valores al existir periodos de humectación y de sequedad.
Clase de riesgo 4
El elemento está en contacto con el
suelo o con agua dulce y expuesto a una humidificación permanente. La
madera y sus productos derivados alcanzan contenidos de humedad
superiores al 20% durante largos períodos de tiempo.
Clase de riesgo 5
Situación en la que el elemento está
permanentemente en contacto con agua salada. La madera y sus productos
derivados alcanzan contenidos de humedad de equilibrio superiores al 20%
durante largos períodos de tiempo.
Para la simulación en el laboratorio de los diversos tipos de riesgos y
la elección de los adecuados medios de protección, se utilizan las
cámaras de ensayos climáticos y de envejecimiento ambiental acelerado.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de envejecimiento ambiental acelerado y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Tecnológico de
Investigación de la Madera (CIDEMCO), Instituto del Corcho (IPROCOR),
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), etc.
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