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Según es sabido en los ámbitos de la
química inorgánica, el incremento de la resistencia a la corrosión de
las aleaciones Zinc-Níquel, Zinc-Cobalto y Zinc-Hierro, juegan un papel
muy importante como protectores superficiales de los metales de base
hierro, frente a la corrosión.
La protección superficial de los materiales férricos con estas
aleaciones electrodepositadas no solo aumenta su resistencia a la
corrosión en razón de los potenciales electroquímicos de los iones intervinientes adheridos al acero, sino que además obtura y rellena los
poros y las grietas existentes en los sustratos.
Los zincados, niquelados, etc., aplicados en los años ochenta mediante
baños activos de carácter ácido, eran muy vulnerables a la intemperie,
mientras que los baños alcalinos empleados en la actualidad, aportan
recubrimientos más herméticos a las agresiones mecánicas por ofrecer una
mayor dureza y resistencia a la abrasión, y lo que es más importante,
una mayor resistencia a la corrosión urbana, industrial y marina.
En el laboratorio CCILAB se han realizado pruebas con cámaras Kesternich
y de corrosión por niebla salina, las cuales han sido concluyentes.
CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras
de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de
ensayos de corrosión acelerada capaces de reproducir cualquier ambiente
marino, industrial y urbano que pueda encontrarse en cualquier región
geográfica y acelerarlo a requerimiento. A este respecto es de destacar
que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras para el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, y las compañías más relevantes del sector,
entre otras entidades públicas y universidades diversas.
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