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Si bien los
aerogeneradores marinos tienen muchas ventajas respecto de los
terrestres, como contrapartida, nos encontramos con el inconveniente de
que han de ser protegidos para resistir la corrosión producida por la
cristalización salina del ambiente marino, el oleaje intermitente y la
inmersión.
- La profundidad del mar, allí donde han a ser instalados, puede llegar
hasta los 40 metros de calado.
- Las góndolas tienen que ser ancladas al lecho marino con postes de
acero y hormigón.
- Las fuertes rachas de viento de 160 kilómetros por hora y olas de
hasta 15 metros de altura producen fenómenos alternativos de secado y
humedad.
Para verificar la resistencia de estos materiales es imprescindible
disponer de equipos tales las cámaras de corrosión por niebla salina
convencionales, las cámaras de corrosión por inmersión alternativa, y
las cámaras de corrosión de ciclos climosalinos, las cuales permiten
reproducir fielmente, a escala de laboratorio, las diversas
climatologías a las que habrán de ser expuestos los componentes de los
aerogeneradores en las condiciones más adversas.
Las cámaras de corrosión acelerada desarrolladas por CCI, están
fabricadas bajo procedimientos de calidad certificados AENOR, cumplen
con todas las normativas vigentes de homologación y se acompañan de los
correspondientes certificados de calibración de las variables de ensayo
seleccionadas, cuestión por la cual permiten certificar los productos.
Las cámaras CCI se pueden fabricar sin límite de tamaño, en función del
tipo de componentes a ensayar, desde las pequeñas cámaras compactas,
hasta las grandes cámaras de construcción modular visitables, capaces de
albergar grandes piezas.
CCI viene desarrollando desde 1967 y bajo la certificación AENOR,
cámaras de de ensayos de corrosión por niebla salina marina. A este
respecto es de destacar que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras
para las compañías más relevantes del sector, tales como el CENIM
(CSIC), centros tecnológicos y universidades diversas.
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